Un Banco intentó cobrar judicialmente casi $29 millones correspondientes a una obligación originada en un pagaré. Sin embargo, la acción para cobrar ese pagaré ya había sido reconocida como prescrita. La Corte Suprema tuvo que resolver si, pese a ello, era posible continuar con el cobro mediante un juicio ejecutivo.
Corte Suprema – Primera Sala
Sentencia de 12 de enero de 2024
Materia: pagaré, juicio ejecutivo y prescripción
¿Qué pasó?
La obligación tenía su origen en un pagaré que vencía el 23 de enero de 2019. El acreedor reconoció que la acción correspondiente a ese pagaré se encontraba prescrita y, por esa razón, inició un procedimiento previo destinado a obtener una confesión de la deuda.
El deudor no compareció a esa gestión y fue tenido por confeso respecto de una deuda de $28.688.800. Después de eso, el acreedor inició un juicio ejecutivo para intentar cobrar el dinero.
¿Qué se discutía?
La pregunta central era bastante sencilla: si la acción para cobrar el pagaré ya estaba prescrita, ¿podía el acreedor obtener una confesión de deuda y utilizarla después para cobrar igualmente por la vía ejecutiva?
En otras palabras, la Corte debía determinar si ese procedimiento permitía generar un nuevo título para cobrar una obligación cuyo origen estaba en un pagaré respecto del cual la acción ya se encontraba prescrita.
¿Qué resolvió la Corte Suprema?
La Corte Suprema concluyó que la preparación de un juicio ejecutivo no tiene por finalidad crear una obligación completamente nueva.
Por ello, no podía ignorarse que la deuda cuyo cobro se pretendía tenía su origen precisamente en el pagaré respecto del cual ya se había reconocido la prescripción de la acción.
Finalmente, la Corte acogió la defensa de prescripción del deudor e impidió que continuara la ejecución en los términos planteados.
¿Qué dijo la Corte?
“La preparación de la vía ejecutiva […] no tiene el efecto de crear una nueva obligación”.
Explicado en simple
La idea puede entenderse de esta manera:
Si existe un pagaré y ha transcurrido el tiempo necesario para que la acción destinada a cobrarlo se encuentre prescrita, el acreedor no puede simplemente utilizar un procedimiento posterior y tratar la misma obligación como si acabara de nacer.
La confesión de deuda obtenida mediante una gestión previa al juicio no borra automáticamente lo que ocurrió antes ni convierte la obligación original en una deuda completamente nueva.
Eso fue precisamente lo relevante para la Corte Suprema en este caso.
¿Por qué es importante esta sentencia?
Porque demuestra que, cuando una persona es demandada por una deuda antigua, no basta con revisar únicamente el último documento que presenta el acreedor.
También puede ser necesario revisar:
- cuándo nació la obligación;
- cuándo venció;
- cuánto tiempo ha transcurrido;
- qué documento se está cobrando;
- qué actuaciones realizó previamente el acreedor; y
- si existe alguna defensa relacionada con la prescripción.
¿Significa que toda deuda antigua está prescrita?
No.
Que una deuda tenga varios años no significa automáticamente que se encuentre prescrita.
Para determinarlo deben revisarse el tipo de obligación, las fechas relevantes, los documentos existentes, las actuaciones judiciales realizadas y las demás circunstancias particulares del caso.
Además, jurídicamente debe distinguirse entre la existencia de una obligación y la posibilidad de exigir judicialmente su cumplimiento mediante una determinada acción.
Por eso, la prescripción debe analizarse caso a caso.
La enseñanza práctica
Si una persona recibe una demanda por una deuda antigua, es importante revisar cuidadosamente los documentos y las fechas antes de asumir que necesariamente debe pagar lo que se está cobrando.
La existencia de un pagaré, una confesión de deuda o incluso un juicio ejecutivo ya iniciado no significa, por sí sola, que no puedan existir defensas legales.
¿Te están cobrando judicialmente una deuda antigua?
Antes de asumir que no existe una defensa, conviene revisar los documentos, las fechas y la forma en que se está realizando el cobro.
Este contenido corresponde a la explicación de una sentencia pública con fines educativos e informativos. Mormoran Abogados no intervino necesariamente en esta causa. Cada situación debe analizarse conforme a sus propios antecedentes.